Radiante luz es para mí Toledo, sedimento de íntegros amores, cuna amorosa de rimas y de flores, camino recto que me eleva al cielo.
Rico oropel que, aunque pegado al suelocentellea efluviosos resplandoresy, arrullada del Tajo, en sus rumores,al mirarla me inspira un fiel anhelo.
De día, el contemplarte me enloquece,con la luna me embarga el frenesíy al mirarte y mirarte me pareceque indeleble y firme quedarás en mí;y si en la eternidad no puedo verte,el anhelo cumplido: recordarte allí.
Fue en esa hermosa ciudad llamada Toledo donde un Duque y una Duquesa se prometieron fundar un colegio si el otro no sobrevivía a la guerra.
El Duque murió en la guerra y la Duquesa se fijó en un hermoso edificio
con amplios patios,
una iglesia
y mucha Historia entre sus muros.
Prepararon un comedor,
un dormitorio y una salita
Pero a ese hermoso edificio con amplios patios, con iglesia, con Historia, con comedor, con dormitorio y con salita le faltaba algo para ser un colegio...
Comments